Los conflictos laborales se han convertido en uno de los principales motivos de desgaste profesional en España. Según el informe Workmonitor de Randstad del año pasado, el 41% de los trabajadores españoles afirma haber dejado algún empleo por un entorno laboral tóxico, frente al 32% registrado el año anterior.
Este aumento refleja una situación que preocupa cada vez más en el mercado laboral: los problemas internos, la mala gestión de equipos y las dificultades de comunicación están llevando a muchos empleados a abandonar su puesto. Y claro, cuando el ambiente se tuerce, ir a trabajar puede hacerse cuesta arriba.
El comportamiento de un compañero de trabajo que puede alertar de un ambiente tóxico
En este contexto, el abogado laboralista Miguel Benito Barrionuevo, conocido en redes sociales como Empleado Informado, ha lanzado una advertencia sobre ciertos comportamientos que pueden anticipar dinámicas laborales tóxicas.
“Nunca confíes en un compañero de trabajo que hace esto”, señala el jurista en uno de sus últimos vídeos. Según explica, hay perfiles que no se enfadan por lo que han hecho, sino por la reacción de la otra persona cuando se les señala una conducta inapropiada.
¿Dónde está el problema? En que el foco deja de estar en el hecho ocurrido y pasa a centrarse en quien lo denuncia. Es decir, en lugar de analizar la conducta que ha generado el conflicto, se cuestiona el tono, la forma de hablar o la actitud del trabajador que ha decidido poner límites.
| Situación en el trabajo | Riesgo que advierte el abogado |
|---|---|
| Un trabajador señala una conducta inapropiada de forma educada | La otra persona desvía la atención hacia su reacción |
| Se cuestiona el tono o la actitud del empleado | El problema original queda en segundo plano |
| La dinámica se repite dentro del equipo | Puede deteriorarse la confianza y el ambiente laboral |
Este tipo de situaciones, según expone el abogado, pueden pasar desapercibidas al principio. Sin embargo, si se repiten, acaban erosionando la convivencia dentro del equipo y generando un clima cada vez más incómodo.
Qué hacer si un compañero de trabajo desvía el problema hacia tu reacción
Miguel Benito Barrionuevo califica este comportamiento como una “manipulación de libro”. Por eso, recomienda no entrar en confrontaciones innecesarias y actuar con prudencia, sobre todo cuando la relación laboral con esa persona no puede evitarse.
El abogado aconseja seguir estos pasos cuando se detectan este tipo de dinámicas:
- Limitar el contacto con la persona implicada siempre que sea posible.
- Documentar los hechos para dejar constancia de lo ocurrido.
- Comunicar la situación a superiores aportando pruebas.
- Valorar la activación de un protocolo de acoso si la empresa no responde.
La clave, según el especialista, está en no normalizar comportamientos que puedan empeorar el entorno profesional. Si la situación no mejora y la empresa no adopta medidas, también plantea valorar la salida del puesto como última alternativa.
En definitiva, el aviso del abogado pone el foco en una realidad cada vez más frecuente: no todos los conflictos laborales empiezan con una discusión evidente. A veces comienzan con pequeños gestos que, si no se frenan a tiempo, pueden acabar afectando a la salud mental, la confianza y la trayectoria profesional del trabajador.






