La confianza en el trabajo puede romperse por hechos que, a simple vista, parecen menores. Pero esconder un edredón, cortinas, marcos de fotos y otros objetos de decoración pertenecientes al stock empresarial ha terminado con el despido de un empleado con más de una década de antigüedad.
El fallo de la Corte de Apelación, dictado el 4 de julio y adelantado por Le Figaro Emploi, avala la decisión de la empresa y rechaza que el trabajador tuviera derecho a una indemnización por despido improcedente.
La justicia avala el despido por esconder productos de la empresa en un armario
Los hechos se remontan a noviembre de 2020, cuando la empresa detectó la desaparición de varios productos y decidió iniciar una inspección interna. Durante esa revisión apareció un armario cerrado con candado en una zona donde no estaba permitido guardar pertenencias personales.
¿Y qué había dentro? Un edredón, cortinas, marcos de fotos y distintos objetos de decoración. Todos ellos formaban parte del stock de la empresa y estaban destinados a donaciones benéficas.
Para los magistrados, esta conducta supuso una ruptura de la confianza laboral. Por eso, la antigüedad del empleado, que llevaba 13 años prestando servicios en la compañía, no fue suficiente para rebajar la gravedad de los hechos.
El trabajador reclamó una indemnización de 44.210 euros por despido improcedente
El empleado decidió acudir a los tribunales y reclamó 44.210 euros al considerar que su despido no estaba justificado. Sin embargo, la justicia desestimó su demanda y confirmó que la extinción del contrato era válida.
Además, el trabajador fue condenado a pagar 1.800 euros en concepto de costas procesales. Es decir, no solo perdió la reclamación, sino que también tuvo que asumir parte de los gastos del procedimiento. Vaya golpe.
Estos son los principales datos del caso:
| Dato del caso | Información |
|---|---|
| Lugar | Centro logístico en Francia |
| Antigüedad | 13 años en la empresa |
| Objetos ocultos | Edredón, cortinas, marcos de fotos y decoración |
| Reclamación | 44.210 euros por despido improcedente |
| Costas procesales | 1.800 euros |
La resolución deja claro que los bienes seguían siendo de la empresa, aunque estuvieran destinados a donaciones benéficas.
Ocultar bienes de la empresa puede romper la confianza laboral de forma inmediata
La abogada Maureen Curtius subraya que «apropiarse de un bien ajeno constituye un robo». En este caso, la clave está en que los objetos no habían dejado de pertenecer a la compañía y no existía autorización expresa para cogerlos o guardarlos.
Por lo tanto, la justicia entendió que la conducta del empleado justificaba el despido por falta grave. Entre los aspectos que pesaron en la decisión destacan:
- La ocultación de productos en un armario cerrado con candado.
- El uso de una zona donde no se podían guardar pertenencias personales.
- La pertenencia de los objetos al stock empresarial.
- La pérdida de confianza entre empresa y trabajador.
En consecuencia, la sentencia confirma que este tipo de actuaciones pueden tener efectos inmediatos sobre la relación laboral, incluso cuando existe una larga trayectoria en la empresa.







