El cansancio y la fatiga aparecen en algún momento de la jornada laboral y pueden provocar una caída de la eficiencia, más distracciones y un aumento de los errores. A esto se suma dormir poco, un mal hábito que afecta a buena parte de la población española.
Ante esta situación, especialistas como Carmen Domínguez, socióloga y máster en Medicina y Fisiología del Sueño, recomiendan introducir microdescansos. Según explica, “de lo contrario, entramos en una inercia de hiperactivación mental que impacta directamente en el sueño, en la recuperación y los niveles de estrés del día siguiente”.
Por qué los microdescansos en el trabajo ayudan a recuperar atención y rendimiento
En una jornada laboral de ocho horas, la recomendación es descansar entre 5 y 10 minutos cada 60 o 90 minutos de trabajo continuado. Ahora bien, no vale cualquier pausa. ¿Mirar el móvil cuenta como descanso? Según Domínguez, no exactamente, ya que lo considera una “falsa recuperación mental”.
La clave está en cambiar de estado mental. Marta Balagué, presidenta de la Sección de Neuropsicología del Colegio Oficial de Psicología de Catalunya, señala que no se trata solo de parar, sino de moverse, descansar la vista o desconectar de la tarea para que el cerebro recupere parte de su eficiencia.
Estas son algunas pautas que plantean las especialistas:
• Hacer pausas de 5 a 10 minutos cada 60 o 90 minutos.
• Evitar que el descanso consista únicamente en usar el móvil.
• Apostar por moverse, cerrar los ojos o buscar silencio mental.
En cristiano: no es vaguear, es darle al cerebro un respiro para seguir funcionando mejor.
La siesta en horario laboral que ayuda a mejorar atención y estado de ánimo
Aunque la siesta está culturalmente ligada a España, no siempre forma parte de la rutina laboral. En Japón, en cambio, se ha normalizado el inemuri, es decir, dormir brevemente en el puesto de trabajo o en otros espacios públicos para favorecer la productividad.
Las especialistas coinciden en que una siesta breve en horario laboral puede tener beneficios claros. Balagué apunta que mejora la atención, la velocidad de respuesta y el estado de ánimo. Domínguez, por su parte, defiende que “normalizar cerrar los ojos un momento debería entenderse (y potenciarse) como una herramienta de salud y rendimiento, no como una señal de falta de compromiso”.
| Recomendación | Qué tener en cuenta |
|---|---|
| Duración de la siesta | No debe superar los 20 minutos |
| Mejor momento | Después de comer |
| Objetivo | Dar al cerebro una pausa real |
| Riesgo si se alarga | Puede aparecer inercia del sueño |
Si la siesta supera ese tiempo, puede aparecer una sensación de confusión o lentitud al despertarse, conocida como inercia del sueño.
Cuándo tomar una coffee nap y qué evitar para dormir mejor por la noche
Domínguez también menciona la coffee nap, que consiste en dormir tras tomar café o té para aprovechar los efectos de la cafeína, que aparecen aproximadamente a los 20 o 30 minutos. Eso sí, advierte que conviene evitarla pasadas las tres de la tarde.
La especialista recuerda que la cafeína tomada incluso seis horas antes de dormir puede interferir negativamente en la calidad del descanso nocturno. Por eso, la siesta laboral debe ser breve, después de comer y pensada como una pausa real.
En consecuencia, estas interrupciones pueden contribuir a mejorar la calidad del sueño, el estado de ánimo y ayudar frente al agotamiento laboral. De hecho, Domínguez plantea que en el futuro será más normal ver zonas tranquilas y minutos de desconexión para que el cerebro recupere energía.







