En España, el 37% de los trabajadores cobra el salario mínimo interprofesional o incluso menos, y cerca de cuatro millones de personas perciben solo el SMI, dentro de los 20,6 millones contabilizados por el Instituto Nacional de Estadística. Con estas cifras sobre la mesa, la pregunta es clara: ¿compensa más trabajar por el salario mínimo o cobrar el Ingreso Mínimo Vital?
Por qué trabajar por el salario mínimo es mejor que cobrar el Ingreso Mínimo Vital
La respuesta es que, en términos generales, siempre será mejor trabajar que cobrar únicamente el Ingreso Mínimo Vital. La razón principal está en las cotizaciones a la Seguridad Social.
Aunque se cobre el salario mínimo, trabajar permite cotizar para acceder en el futuro a prestaciones contributivas. Esto incluye la pensión de jubilación, una posible incapacidad permanente o las prestaciones por desempleo del Servicio Público de Empleo Estatal.
En cambio, el Ingreso Mínimo Vital es una prestación no contributiva. Es decir, no cotiza ni para la jubilación ni para otras prestaciones, ya que funciona como una renta garantizada destinada a asegurar un mínimo de ingresos. Dicho de forma sencilla: ayuda en el presente, pero no construye derechos futuros. Y eso, a la larga, pesa.
Cuánto se cobra de Ingreso Mínimo Vital según la unidad de convivencia
Otro punto importante es que el Ingreso Mínimo Vital no tiene una cuantía fija para todos los beneficiarios. Según la Ley 19/2021, esta ayuda actúa como un complemento a los ingresos de la unidad de convivencia.
La Seguridad Social calcula una cuantía de referencia y resta los ingresos existentes. La diferencia resultante es lo que se cobra como IMV. Estas son las cuantías indicadas para 2026:
| Unidad de convivencia | IMV mensual |
|---|---|
| Beneficiario individual | 733,60 € |
| 1 adulto y 1 menor, o 2 adultos | 953,68 € |
| 1 adulto y 2 menores, 2 adultos y 1 menor, o 3 adultos | 1.173,76 € |
| 1 adulto y 3 menores, 2 adultos y 2 menores, 3 adultos y 1 menor, o 4 adultos | 1.393,84 € |
| Unidades de convivencia más grandes | 1.613,92 € |
Aunque algunas cuantías del IMV superan al salario mínimo, hay un matiz clave: quienes trabajan y cobran el SMI también pueden solicitar el Ingreso Mínimo Vital si cumplen los requisitos. Por tanto, no siempre se trata de elegir entre una cosa u otra.
Qué ocurre con el Ingreso Mínimo Vital al llegar a los 65 años
El Ingreso Mínimo Vital puede cobrarse de manera indefinida mientras se mantengan los requisitos, pero se deja de percibir al cumplir los 65 años. En ese momento, la persona tendrá que optar por otra vía.
Las opciones son:
- Solicitar la pensión no contributiva de jubilación, cuya cuantía íntegra es de 628,80 euros, aunque puede bajar hasta 157,20 euros según los ingresos.
- Acceder a una pensión contributiva de jubilación, siempre que se cumplan los requisitos de cotización.
Aquí está la clave del asunto. Para cobrar una pensión contributiva se tienen en cuenta las bases de cotización y los años cotizados. Además, se exige un mínimo de 15 años cotizados, de los cuales al menos dos deben estar dentro de los últimos 15 años.
Por tanto, pasar muchos años cobrando solo el Ingreso Mínimo Vital puede perjudicar la futura pensión. En cambio, trabajar por el salario mínimo permite seguir cotizando y mejorar la protección futura.







