El Ministerio de Trabajo ha dado un nuevo paso con su anteproyecto de ley para la prevención de riesgos laborales. El texto impulsado por Yolanda Díaz introduce cambios relevantes para empresas y trabajadores, aunque todavía deberá pasar por el Congreso y puede sufrir modificaciones. En este debate también gana peso la protección de colectivos vulnerables, como ocurre con los trabajadores expuestos al amianto, una cuestión que sigue muy presente en el ámbito laboral. Ojo, porque nada entrará en vigor de inmediato.
Las cinco claves del anteproyecto de prevención de riesgos laborales
El borrador dibuja un cambio amplio en la vigilancia de la salud y en el control del cumplimiento. ¿Qué plantea exactamente la norma en su redacción actual?
- La empresa deberá ofrecer un reconocimiento médico al inicio de la relación laboral, también de forma periódica y tras ausencias prolongadas por motivos de salud.
- El trabajador podrá negarse por su derecho a la intimidad, salvo cuando la prueba sea imprescindible para comprobar que su estado de salud no supone un riesgo para sí mismo, para otros o para la empresa. Los datos médicos serán confidenciales y servirán para adaptar el puesto.
- La ley incorpora la perspectiva de género y de edad en la gestión preventiva y hace una mención expresa a los riesgos psicosociales y de salud mental.
- Se crea la figura del agente territorial, un técnico vinculado a los sindicatos que podrá visitar empresas, proponer correcciones e informar a la Inspección de Trabajo. Sus funciones deberán pactarse entre patronal y sindicatos en cada comunidad autónoma.
- Las empresas que reconozcan una falta y renuncien a recurrir una sanción podrán quedar exentas del 40% de la multa, salvo si existe reiteración.
Además, el anteproyecto abre la puerta a formación bonificada para empresas de hasta 10 empleados. No es un detalle menor, ya que ese grupo suma 1,1 millones de sociedades y da empleo a tres millones de trabajadores.
Cuándo entrarán en vigor los cambios y qué pasos faltan hasta su aprobación
La reforma no está cerrada. Primero se abre el periodo de audiencia pública y, después, el Gobierno deberá remitir el texto al Congreso de los Diputados para buscar apoyos. Cuenta con el respaldo de los sindicatos, pero también con el rechazo de la patronal, así que la negociación política será decisiva.
Para situar los plazos, este es el calendario que recoge el borrador a día de hoy:
| Fase | Situación prevista |
|---|---|
| Audiencia pública | El anteproyecto queda abierto a aportaciones |
| Trámite parlamentario | El texto deberá llegar al Congreso y ser votado |
| Inicio de aplicación | Desde el 2 de enero de 2027 |
| Despliegue completo | Hasta un año después de esa fecha |
Por tanto, la aplicación será paulatina y no inmediata. Dicho de forma sencilla, aún queda recorrido antes de que estas medidas se noten en los centros de trabajo.
Cómo afectarán las nuevas medidas a empresas y trabajadores desde 2027
Si el texto sale adelante, las compañías tendrán más obligaciones en vigilancia de la salud y prevención. También deberán tener en cuenta las diferencias de exposición al riesgo según sexo y edad, al tiempo que la salud mental gana peso dentro de la norma. ¿Puede cambiar el día a día laboral? La propuesta refuerza la vigilancia de la salud y amplía el control preventivo.
Para los trabajadores, la gran novedad es que la empresa tendrá que ofrecer el reconocimiento médico al ser contratados, al reincorporarse tras una baja prolongada y de manera periódica, algo que ahora no ocurre por norma general. De ahí que el debate ya esté abierto, aunque su resultado final dependerá del recorrido parlamentario.
El avance de esta reforma refleja la creciente importancia de adaptar la prevención a nuevos riesgos y realidades del mercado laboral. En esa misma línea, en nuestra sección de actualidad laboral te informamos sobre otras medidas, cambios normativos y debates que impactan en trabajadores y empresas.







