El TSJ de Cataluña confirma la extinción de la prestación después de que el trabajador faltara tres días sin justificar y pidiera inmediatamente capitalizar el desempleo.
Un conductor consiguió que su empresa lo despidiera después de faltar varios días al trabajo sin justificación y utilizó ese cese para pedir el paro y cobrar 16.111,21 euros en un pago único. Sin embargo, el SEPE terminó retirándole la prestación al considerar acreditado que había provocado la situación para acceder al desempleo. Ahora, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña confirma la decisión administrativa y la obligación de reintegrar las cantidades cobradas indebidamente.
La resolución es la sentencia 3861/2026, de 30 de junio, y analiza una secuencia de hechos especialmente rápida. El trabajador fue despedido el 17 de octubre de 2023, pidió la prestación dos días después y el 20 de octubre comenzó los trámites para capitalizarla e incorporarse como socio trabajador a una cooperativa de transporte.
Este caso muestra por qué el procedimiento para capitalizar el paro exige que exista un verdadero derecho a la prestación y que el dinero se destine a alguna de las finalidades permitidas por el SEPE. No basta con que formalmente exista una carta de despido.
El despido llegó después de tres ausencias injustificadas al puesto de trabajo
El conductor prestaba servicios para la empresa desde agosto de 2018. Durante octubre de 2023 no acudió a trabajar los días 6, 9 y 13, pese a tener rutas de transporte asignadas. La compañía tuvo que cubrir esas rutas con otros empleados y terminó aplicando un despido disciplinario.
El trabajador alegó posteriormente que había sufrido dolor de espalda, pero el expediente no reflejaba que hubiese acreditado esa causa. La Inspección de Trabajo también tuvo en cuenta que la empresa le había advertido antes del despido sobre las consecuencias de no acudir.
El 19 de octubre, apenas dos días después del cese, solicitó el paro. El SEPE le reconoció 600 días de prestación, con una base reguladora diaria de 45,43 euros.
Solicitar el paro después de un despido es perfectamente posible. De hecho, el paro tras un despido puede pedirse aunque el trabajador decida impugnar posteriormente la extinción ante los tribunales. El problema en este procedimiento no fue haber sido despedido, sino las circunstancias que rodearon el cese.
El pago único de 16.111 euros coincidió con su entrada en una cooperativa
Solo un día después de solicitar la prestación, el trabajador inició la petición del pago único del paro para convertirse en socio de Movecoop SCCL, una cooperativa del mismo sector del transporte.
Ese mismo 20 de octubre presentó su solicitud de ingreso y fue admitido como socio, con efectos desde el día 23. Su aportación al capital social ascendió a 17.500 euros. El SEPE aprobó posteriormente la capitalización y le abonó 16.111,21 euros el 11 de diciembre.
La cercanía temporal de todos los movimientos fue uno de los indicios valorados. La Inspección entendió que las ausencias se habían utilizado para provocar una extinción que formalmente parecía un despido involuntario.
¿Significa esto que entrar rápidamente en una cooperativa después de perder el empleo implica fraude? No. El tribunal analiza este caso concreto junto con las ausencias injustificadas, la falta de voluntad de continuar trabajando y el resto de hechos acreditados.
El propio sistema permite utilizar el paro para emprender o incorporarse como socio a determinadas cooperativas. También existe, con requisitos diferentes, la posibilidad de compatibilizar el paro y el trabajo autónomo durante un periodo determinado.